RAD vuelve. Y esta vez no nos vamos.
En octubre del 2019 enviamos un email.
Era de noche, y después de más de un año de entrevistas, artículos, playlists y una emisora en línea, tuve que escribirle a cada persona que había colaborado con RAD para decirles que cerrábamos. No para siempre — eso lo aclaré — pero sí indefinidamente.
La universidad, el trabajo, la familia, los costos del hosting. La vida, básicamente, que tiene una forma muy particular de llegar a cobrar todo al mismo tiempo.
Guardé la idea en mi gaveta de asuntos pendientes. Mantuve el Instagram, inactivo. Seguí con las listas de Spotify. No sé bien si era optimismo o terquedad, pero algo en mí no quería soltar del todo lo que habíamos construido.
Hoy, casi seis años después, entiendo que era lo correcto.
Lo que fue RAD
RAD nació de una conversación entre gente que compartía una cosa en común: la música que les movía no era la que sonaba en todas partes.
Rock, metal, hip-hop, electrónica, indie — todo lo que se aleja un poco de lo comercial y tiene algo real detrás. En la República Dominicana eso existía, siempre ha existido, pero los espacios para contarlo eran escasos. No había un medio que cubriera la escena alternativa local con seriedad, que entrevistara a los artistas que estaban haciendo algo diferente, que dijera oye, esto existe y vale la pena escucharlo.
Así que lo creamos nosotros.
Un grupo de entusiastas de la música, una emisora en línea, un blog, y una cuenta de Instagram con un conejo pixelado con gafas de sol que de alguna forma se convirtió en el símbolo de todo esto. Entrevistamos artistas. Publicamos noticias. Cubrimos lanzamientos. Hicimos playlists en Spotify curadas por nuestro equipo y por los propios artistas que pasaban por RAD.
Fue pequeño. Fue honesto. Fue nuestro.
¿Por qué paró?
Ya lo dije en su momento y no voy a adornar la historia ahora: el tiempo se acabó. Cuando estás en la universidad, trabajando, y tratando de mantener un proyecto de media en línea con cero presupuesto, algo tiene que ceder. Cedió RAD.
No fue una decisión fácil, pero fue la correcta para ese momento. Lo que no fue correcto fue pensar que eso era el final.
¿Por qué vuelve?
Porque sabemos que la escena sigue existiendo y la cobertura nunca debe de faltar.
Porque hay artistas dominicanos haciendo música alternativa que merece ser contada, y no hay suficientes espacios que lo hagan en español, desde adentro, con conocimiento real de lo que es crecer oyendo rock en un país donde el merengue y la bachata son el idioma musical por defecto. Eso no es una crítica — es contexto. Y ese contexto hace que lo que RAD cubre sea más necesario, no menos.
Pero también vuelve porque ahora puedo hacerlo bien. Hay algunas personas que me han preguntado y me han dicho que quieren participar.
La infraestructura es sólida. La plataforma es escalable. El proyecto está diseñado desde el principio para crecer con colaboradores — escritores, fotógrafos, periodistas, personas que quieran aportar su voz a esto. RAD nunca fue solo yo, y esta versión tampoco lo va a ser.
Lo que viene
Tres pilares, los mismos de siempre pero más claros:
Entrevistas. El corazón de RAD. Un cuestionario, una conversación, una historia. Artistas de la escena local dominicana contados en sus propias palabras. Empezamos esta semana con alguien que muchos de ustedes ya conocen.
Directorio de artistas. Un espacio donde cada artista que pasa por RAD tiene su perfil permanente — su música, sus redes, su historia. Una referencia real de la escena alternativa dominicana.
Playlists. Vuelven las listas en Spotify, curadas por el equipo y por los artistas invitados. Cada lista tiene una historia detrás. Eso no cambia.
Una cosa más
A los que estuvieron en el primer capítulo — ya saben quiénes son — les mandé un email antes de publicar esto. Porque se lo merecían saber primero.
Y a los que llegan nuevos: bienvenidos. Esto es RAD. Somos música en todas sus vertientes, una alternativa a lo habitual, y acabamos de empezar de nuevo.
Si haces música alternativa en la República Dominicana y quieres que te conozcamos, escríbenos a [email protected]
Si quieres escribir, colaborar, o simplemente seguir el proyecto — también.
La puerta está abierta.
#StayRAD