Aniversario: Björk - Post (31 años)
Que esas canciones estén en el mismo disco y no se sientan como un caos es lo que hace a Post difícil de replicar. No es que Björk mezclara géneros; es que no le importaban los géneros para empezar.
El 13 de junio de 1995, Björk lanzó Post. Treinta y un años después, sigue siendo uno de esos discos que no sabes dónde meter en una conversación sobre música y eso no es un problema; es exactamente el punto.
Origen e historia
Post fue el segundo disco solista de Björk, después de Debut (1993). Para ese momento, ella ya había salido de The Sugarcubes, la banda islandesa de post-punk con la que se había dado a conocer internacionalmente, y estaba construyendo algo completamente diferente.
El disco se grabó entre Islandia, Londres y España, con una lista de productores que en papel no tiene ningún sentido: Nellee Hooper, Tricky, Graham Massey de 808 State, y el propio Howie B. Cada uno trajo algo distinto, y Björk los dejó hacer sin que el disco perdiera coherencia. Eso solo pasa cuando quien está al frente sabe exactamente lo que quiere.
1995 era un momento raro en la música. El grunge estaba empezando a desgastarse, el Britpop estaba en su punto más alto en el Reino Unido y la electrónica de club estaba creciendo fuera de los márgenes. Post no era nada de eso. Salió en medio de todas esas conversaciones sin participar en ninguna.
Este disco suena a algo que no buscaba competir, ni sorprender; pero justamente eso fue lo que hizo.
Influencias
Björk venía del punk islandés y del pop experimental de The Sugarcubes, pero también llevaba años absorbiendo música electrónica de club, jazz, música orquestal y folclore nórdico. No como referencias intelectuales; como cosas que genuinamente escuchaba.
La conexión con productores como Tricky y Graham Massey no fue decorativa. Tricky estaba construyendo lo que después se llamaría trip-hop desde Bristol, y Massey venía de uno de los proyectos más importantes de la electrónica de Manchester. Björk no los contrató para sonar a ellos; los usó como herramientas para construir algo que sonara a ella.
También hay que mencionar a la Brodsky Quartet, el cuarteto de cuerdas que aparece en el disco. Björk siempre ha tenido esa relación con la música clásica y orquestal, y en Post empieza a aparecer de forma más clara, sin que suene a pretensión.
El sonido
Post puede sonar a electrónica de club, a orquesta de cámara, a punk, o a balada, dependiendo de en qué canción estés. Y no lo hace como un disco que está probando cosas; lo hace como un disco que ya decidió que todas esas cosas son parte de lo mismo.
"Army of Me" abre el disco con algo que se acerca al industrial, pesado y directo. "Hyperballad" es completamente diferente; electrónica más abierta, más melódica. "Isobel" mezcla orquesta con producción de club. Y "It's Oh So Quiet" es una versión de un estándar de jazz de los años 40 que suena a Broadway, grabada en medio de todo eso, y funciona.
Que esas canciones estén en el mismo disco y no se sientan como un caos es lo que hace a Post difícil de replicar. No es que Björk mezclara géneros; es que no le importaban los géneros para empezar.
Impacto
Post llegó al top 2 en el Reino Unido y fue bien recibido por la crítica, pero su impacto real no fue en las listas. Fue en cómo abrió espacio para que otros artistas hicieran cosas que no encajaban en ninguna categoría sin tener que disculparse por eso.
En la escena alternativa caribeña y latinoamericana, ese tipo de referencia importa. Aquí también hay artistas que mezclan electrónica con ritmos locales, con influencias clásicas, con cosas que no tienen nombre todavía. El problema no es la creatividad; es que muchas veces falta el ejemplo de que eso puede funcionar a gran escala. Post es ese ejemplo.
Treinta y un años después, el disco no suena viejo. Suena como algo que todavía no tiene mucha competencia. Si no lo has escuchado, este es un buen momento para empezar. Si ya lo conoces, vale la pena volver a ponerlo desde el principio.
#StayRAD