Naysa Dumé: Líneas simples que pueden contar mucho
No es casualidad que Naysa respire arte. Nació en Gazcue, muy cerca de la Zona Colonial, la parte más antigua de Santo Domingo, donde los talleres de pintura e impresión aún permanecen como prueba de que el arte llama al arte. Guillo Pérez tuvo su escuela ahí desde 1984.
Naysa Dumé tiene guardada en algún lugar una serie de más de cien dibujos que hizo en séptimo de primaria. No los botó. Eso dice algo.
Creció cerca del arte, del mar, de la Zona Colonial. Sus padres fueron los primeros que la expusieron a la creatividad, la publicidad y el arte. Fue a Ad School, trabajó en agencias, se compró libros de ilustración con el primer sueldo que cobró y terminó construyendo un portafolio que incluye campañas para Colgate, Adidas, UNICEF y Old Navy, entre otros. Sin haber tomado una sola clase formal de ilustración.
RAD la conoció a través de su trabajo y el Grupo de los Stickers. Lo que sigue es la conversación.
La Conversación
¿Quién es Naysa Dumé? ¿De dónde vienes y cómo describes lo que haces?
Naysa es el resultado de la unión de un banilejo emprendedor, escritor y amante de la publicidad, la música y los viajes, y una cibaeña con buen gusto en artes y creatividad. Ambos muy conectados a sus raíces del campo, lo cual me hace a mí también un poco de ese híbrido de dominicana curiosa que aprecia mucho su cultura, pero mirando siempre hacia aprender de lo que el mundo nos brinda. Amante de la cultura pop, mi código preferido para hacer arte es dibujar, pero también me he dedicado mucho a escribir.
No es casualidad que Naysa respire arte. Nació en Gazcue, muy cerca de la Zona Colonial, la parte más antigua de Santo Domingo, donde los talleres de pintura e impresión aún permanecen como prueba de que el arte llama al arte. Guillo Pérez tuvo su escuela ahí desde 1984. Casa de Teatro ha visto miles de exhibiciones en sus más de cincuenta años. Ese ambiente no se olvida.
Toda mi infancia ha sido en esa área: desde mi abuela materna en Atala, hasta mis tíos de parte de padre de clase alta en Los Cacicazgos. Viajando y conociendo playas, ríos y montañas desde pequeña, montando bici en las calles del barrio donde crecí y en Baní con mis hermanos varones, viajando a Disney desde pequeña y conociendo orcas frente a frente.
Amante de los colores y los libros desde pequeña, mis padres me compraban música, colores y libros cuando podían, y siempre alimentaron mi curiosidad. Naysa nos cuenta que ella considera que esa es su base, su zapata como dicen en construcción. Y cuando comencé la universidad como publicista, trabajando en agencias, siempre me compraba los libros de arte, diseño, composición e ilustración en Librerias locales y Amazon Books; era lo primero que hacía en cuanto cobraba el sueldo mínimo como diseñadora gráfica.
Describo lo que hago de manera muy simple: me gusta ver y entender lo que siento y lo que percibo en un buen brief, para luego traducirlo a un universo de imágenes reutilizables en cualquier medio y para cualquier formato.
Para mí es importante que tenga un fin positivo, como por ejemplo la energía autosostenible.

Fuiste a Ad School pero te defines como ilustradora autodidacta. ¿Qué te dio la escuela y qué tuviste que aprender sola?
Tengo una lista de libros que amo y que mantengo como mis grandes maestros: How to Be an Explorer of the World de Keri Smith, Imágenes que Cuentan de Martin Salisbury, Principios de Ilustración de Lawrence Zeegen, Pensar Visualmente de Mark Wigan, entre otros.
Seguía el trazo de ilustradoras como Yuko Shimizu, Miss Van y Vantajes. Todos los viernes entraba a illustrationnow.com, un blog con prompts para ilustrar y ganar el feature de la semana. Dibujé muchísimos bocetos para Threadless para conseguir estar en las camisetas.
En cuanto a la práctica: trabajo en agencia desde 2005 y siempre que había que hacer una propuesta dibujada, yo decía que lo hacía. Le daba con todo a mano, lo escaneaba y seguía transformándolo en Photoshop. Yo misma me comencé a denominar ilustradora porque, precisamente, eso era lo que hacía y sigo haciendo todo el tiempo.
¿Cuándo empezaste a ilustrar y cuándo te diste cuenta de que era lo tuyo?
Tengo una serie de más de cien dibujos guardados que hice en séptimo de primaria. Ha sido un espacio personal y un refugio desde pequeña, así que siempre supe que sería artista. Comencé a ilustrar conscientemente ya en la universidad y en los trabajos de agencia.
Cien dibujos de séptimo de primaria guardados. No botados, no perdidos. Guardados. Hay artistas que descubren lo que son y hay artistas que siempre lo supieron.
¿Cómo describes tu estilo a alguien que nunca ha visto tu trabajo?
Mi código es de colores brillantes y formas simples, muy utilizado hoy en día porque transmite el mensaje rápido. Pero también puedo describirlo como líneas simples que pueden contar mucho. Me enfoco mucho en la sensibilidad femenina y la sensualidad. Mis trazos están muy influenciados por el cubismo de Picasso y las líneas de Modigliani.

Tu portafolio incluye libros ilustrados, packaging, campañas para Colgate, Adidas y UNICEF, y al mismo tiempo tienes piezas personales que hablan de feminidad, de la ciudad, de lo cotidiano con filo. ¿Cómo decides cuándo una idea es para un cliente y cuándo es tuya?
Son mundos que conviven. Mi truco para hacerle un trabajo eficiente a una pieza comercial es empezar dibujando para mí. Luego me concentro en el brief, y entre lo que pide el cliente y lo que yo quiero añadirle con mi propia voz, termina siendo una colaboración en conjunto.
Has trabajado con marcas dominicanas e internacionales. ¿Hay alguna diferencia en cómo te trabajan los clientes locales versus los internacionales?
Hay una gran diferencia en la forma en que se organiza un cliente de fuera versus uno local. El de fuera tiene un timeline mucho más estructurado, lo cual hace que tengan claridad de lo que quieren lograr. Me han tocado clientes locales con esa misma estructura (hola, Banco Popular de mi corazón y su equipo de comunicaciones, back in the 2020's), que han sido maravillosos.
Pero algunas agencias se aprovechan de los freelancers. No te voy a mentir, ¡te mochan!
La ilustración en República Dominicana no tiene una industria establecida. ¿Cómo construiste una carrera en algo que no tiene un camino trazado?
Para mí sí la tiene. Aquí hay muchos ilustradores buenos, que hemos hecho camino al andar. Fue tan sencillo como darme cuenta de que la ilustración ha sido y seguirá siendo una herramienta de comunicación superpoderosa, y que si nos especializamos en ella podemos decir con seguridad que somos profesionales de la comunicación en todo su esplendor. Aquí hay mucho talento.
La única entrevistada que corrigió la premisa de una pregunta. Y tiene razón.
¿Qué ilustradores o artistas te formaron o admiras?
Keri Smith. Un profe con quien hice un intensivo de dos semanas en Chavón, Jonathan Schmith. El maestro Guillo Pérez, con quien tuve la dicha de verlo pintar de cerca y aprender, con uno de sus discípulos, a pintar al óleo a los 13 años en su escuelita de arte. Las revistas Tobogán, que me encantaban de niña. E ilustradores locales como el gran Harold Priego.
¿En qué proyectos estás trabajando ahora mismo?
Mi novela gráfica y piezas de arte en canvas y sobre papel. Me estoy desviando un poco hacia lo hecho a mano. Y quiero escribir más para terminar los proyectos versión "escrito e ilustrado por Naysa Dumé". Y haciendo diseño editorial e ilustrativo para clientes locales, mi queridísimo Restaurante Cappuccino, por ejemplo.
¿Hay algo próximo que puedas adelantar?
Estaré participando en un colectivo de arte en el Museo Bellapart este año. También estoy preparando unas experiencias de creación junto a otras mujeres, que conllevarán pintura y dibujo en vivo de tu propia historia, con un trago de tu preferencia y más sorpresas dentro de ese espacio creativo que estoy creando. Será mágico.
Siguele la pista a Naysa en sus redes sociales y canales de difusión Beehance, ByNaysa, Linkedin y Morgan Gaynin.
La Lista
La playlist de Naysa empieza con Tame Impala y termina con Señor Loop. En el medio hay Khruangbin, BADBADNOTGOOD, N.E.R.D y Peter Cat Recording Co. No es una lista de géneros. Es un estado de ánimo. Colorido, curioso, con groove. Exactamente como dibuja.
Tener claridad de lo que hacemos con amor es ganar la primera batalla: saber en qué invertir nuestro tiempo para seguir creciendo.
-Naysa Dumé