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Nirvana - Nevermind: El antes y el después

Cuando el disco salió, pocos imaginaron que cambiaría el panorama musical. Para enero de 1992, Nirvana había desplazado a Michael Jackson del número uno en el Billboard 200, marcando un antes y un después en la música y la cultura alternativa.

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Nirvana - Nevermind: El antes y el después

Nevermind cumple 35 años y sigue siendo uno de esos discos que divide el tiempo en dos. No porque alguien lo haya decidido así, sino porque así pasó. Antes de septiembre de 1991 había un mundo, despues otro.

Todavía recuerdo cómo se sentía escuchar este disco. Lo conseguí en el 94 o 95 aquí en la isla, gracias a unos amigos de infancia. Era música diferente. El sonido, la energia, la historias que contaba, no habia poses, solo energia.

Origen e historia

Nirvana venía de Bleach, un primer disco grabado con muy poco dinero para Sub Pop en 1989. Kurt Cobain, Krist Novoselic y un baterista que rotaba según la gira. La banda tenía una base de seguidores en la escena underground de Seattle, pero nada que anticipara lo que iba a pasar.

Para Nevermind, Dave Grohl ya estaba en la batería. DGC Records, subsidiaria de Geffen, firmó a la banda y les dio un presupuesto real por primera vez. El productor fue Butch Vig, que ya había trabajado con Sonic Youth y Smashing Pumpkins. Las sesiones fueron en los Sound City Studios en Van Nuys, California.

El disco salió el 24 de septiembre de 1991. En enero de 1992 había desplazado a Michael Jackson del número uno en el Billboard 200. Eso no estaba en ningún plan.

Influencias

Cobain hablaba abiertamente de sus referentes y no eran los que uno esperaría de un disco que terminó sonando en todos lados. The Pixies eran una influencia central, especialmente esa dinámica de quieto-explosivo que Francis Black había perfeccionado. También había mucho de Neil Young, de The Vaselines, de Leadbelly.

Del lado más pesado estaba Black Sabbath y el hardcore de bandas como Flipper y Mudhoney. Cobain no era un purista de ningún género. Tomaba de donde le parecía y lo mezclaba sin pedirle permiso a nadie.

Esa mezcla es lo que terminó siendo el sonido de Nevermind: pop melódico con distorsión de guitarra que no pedía disculpas.

El sonido

Butch Vig hizo algo específico con este disco: lo limpió. Bleach sonaba crudo porque era crudo. Nevermind tiene producción, tiene brillo, tiene capas. Eso le costó críticas de la escena indie que lo acusó de venderse. También fue exactamente lo que lo llevó a las radios.

Las guitarras de Cobain están dobladas, los coros están apilados, la batería de Grohl suena enorme. No es un disco que suene a garage aunque la energía sea esa. Es un disco que suena a banda que sabe lo que está haciendo.

Smells Like Teen Spirit abre el disco y es la canción más conocida, pero no necesariamente la mejor. Come as You Are, Lithium, Polly, In Bloom - el disco tiene consistencia de principio a fin. No hay relleno.

Impacto en la industria

Lo que Nevermind hizo a la industria fue brutal y rápido. Las discográficas grandes salieron a firmar todo lo que sonara a Seattle. Grunge se convirtió en categoría de mercado. La mayoría de lo que vino después era producto, no movimiento.

Pero el impacto real fue otro: demostró que había un público masivo que quería algo distinto a lo que dominaba el pop y el rock de los ochenta. Ese público existía, estaba ahí, y nadie lo había ido a buscar de verdad.

MTV y la radio mainstream cambiaron su programación. El alternative rock dejó de ser alternativo en el sentido comercial. Esto fue un arma de doble filo que la escena indie tardo mucho en entender.

Para las bandas independientes de todo el mundo, incluyendo las del Caribe, Nevermind fue una señal de que el sistema podía romperse desde adentro. No siempre funcionó así, pero la señal estuvo.

¿Qué está pasando?

A 35 años, Nevermind sigue circulando con una naturalidad que pocos discos de esa era tienen. No suena como reliquia. Suena como un disco que alguien podría descubrir hoy y entender por qué importó.

Cobain murió en abril de 1994. Nirvana duró menos de lo que cualquiera hubiera querido. Pero el disco está ahí, intacto, sin necesitar contexto histórico para funcionar.

Es un disco que no necesita ser explicado, necesita ser escuchado.

#StayRAD