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Poteleche: Buscarle el ángulo inesperado a lo cotidiano

Rafael De Los Santos lleva más de veinte años siendo Poteleche. Diseñador, ilustrador, DJ, muralista y viñetista dominicano que lleva casi 30 años buscándole el ángulo inesperado a lo cotidiano.

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Poteleche: Buscarle el ángulo inesperado a lo cotidiano

Rafael José De Los Santos lleva más de veinte años siendo Poteleche. El apodo nació en Harrison & Figuera cuando convirtió su currículum en un cartón de leche para entregarlo. Ese momento dice todo sobre cómo piensa: si hay una forma inesperada de hacer algo, esa es la que vale.

Diseñador, ilustrador, creativo publicitario, DJ, muralista, viñetista. Todo al mismo tiempo, todo con el mismo instinto. Casi treinta años navegando entre la publicidad y el arte, entre crear para vender y crear para decir, sin sentir que hay contradicción ahí.

Crecí con Pote. Es de esas personas en tu vida que no recuerdas la primera vez que viste. Su primo vivía justo al lado de mi casa y siempre estábamos en el medio durante los años de universidad. Saber que todo lo que hace viene acompañado de los mejores deseos y de una gran pasión y compromiso por el arte, me llena de orgullo. Sin mas le dejamos con una de las entrevistas que mas feliz me ha hecho.

La Conversación

¿Quien es poteleche?

El nombre de la cédula es Rafael José De Los Santos Colón, aunque tengo más de 20 años siendo Poteleche. Nacido y criado en Santo Domingo. No he vivido en ningún otro lugar.

¿Cuántos años llevas activo como creador, incluyendo tus varias facetas?

Yo empezaría a contar desde el 1997, cuando junto a mi compañero de clase Jesse Victor hicimos un website que se llamaba Santo Domingo Racing. Documentábamos las carreras de circuito y dragueos: nosotros hacíamos los gráficos y los textos.

Ya en el 2000 entré como pasante a DEVÓ FX, un estudio de post-producción, con 18 años. Ahí aprendí After Effects y animación 2D. En resumen, tengo casi 30 años trabajando comunicación y creatividad de alguna forma u otra.

¿Cuándo y cómo iniciaste y quiénes fueron tus influencias?

La primera pasantía en Devó vino porque un primo de mi mamá, Joel Núñez, tenía ese estudio junto a Ares Deveaux. Mi mamá hizo la de "mira los dibujos de mi hijo" y eso. Me dijeron que pasara cuando quisiera y duré mucho en ir porque estaba predispuesto a que iba a ser aburrido. Cuando fui no podía creer todo lo que hacían. Empecé a ir todos los días directo desde la universidad a sentarme a pendenciar y preguntar, hasta que me ofrecieron 4 mil pesos más comisiones. No podía creer que encima me iban a pagar.

En cuanto a las influencias, son demasiadas cosas. La tercera ola del punk skater de los 90s, la cultura hip hop, toda esa onda del "do it yourself". Y cuando entré al mundo laboral, la cultura de la música electrónica. Cuando pasé a Harrison & Figuera, conocí a Eduardo Bergés de Industria Sónica y me ofrecí para diseñar todos sus flyers. Eso también fue importante.

¿Cómo describes tu trabajo a alguien que nunca lo ha visto o escuchado?

Procuro ser muy observador. Ya sea en la publicidad, como ilustrador, en la viñeta del periódico o en los murales, todo viene de buscarle un ángulo inesperado a algo cotidiano.

Esa agudeza tiene un espacio fijo su sección Noticiero Poteleche en Diario Libre, donde la crítica social dominicana encuentra su forma más cercana y más afilada.

Imagen creada por Poteleche para la sección Noticiario Poteleche

Llevas 25 años navegando entre dos mundos que aparentemente tienen objetivos opuestos: la publicidad, que crea para vender, y el arte, que crea para decir. ¿Cómo conviven estos dos impulsos en ti sin que uno destruya al otro?

Cada uno tiene su espacio pero también conviven. Subir dibujos a Instagram como ejercicio creativo siempre benefició mi trabajo publicitario porque me mantiene sharp. Siempre le recomiendo a jóvenes creadores que tengan su válvula de escape, sus cosas que hacen solo por placer. Muchos creativos están esperando un proyecto o un cliente con el cual hacer algo cool, pero no puedes estar esperando a que otro te dé la oportunidad de hacer lo que tú quieres hacer. Eso es una receta para crear frustración y resentimiento.

Un consejo que aplica a cualquier área, no solo a la creatividad. Y no es casualidad que venga de alguien que creció con la cultura del "do it yourself": aprender haciendo.

Tu apodo "Poteleche" nació de un currículum convertido en cartón de leche. ¿Sigue siendo esa creatividad irreverente la que define cómo te presentas al mundo?

Sí, aunque de allá para acá ha ido madurando y pudiera decirse que hasta refinándose. La edad te va moldeando, pero en el fondo me sigo sintiendo como ese chamaquito fiebrú y me sigo emocionando con las ideas de la misma manera.

¿Qué opinas de la escena creativa local en este momento, no solo el arte, sino la publicidad, el diseño, todo el ecosistema?

Estamos en un momento interesante. Uno tiende a añorar cuando tenía 23 años y estaba en el centro de todo, y muchas veces he criticado la pasividad de muchos creadores de ahora. Pero lo cierto es que hay mucho sucediendo: proyectos como Casimente o Fineta Records, que son propuestas multimedia sumamente contemporáneas. Marcas como Stained y muchas otras. El movimiento de arte urbano que floreció de forma muy positiva. Aunque sigo pensando que necesitamos más talento nuevo andando por todos lados con una propuesta interesante.

Desde que reactivamos RAD hemos visto ese movimiento de cerca. Mucho talento, muchas disciplinas, pero el problema sigue siendo el mismo: ¿cómo llego al público que quiero tocar? La plataforma que conecta el trabajo con quien debería verlo todavía es la pieza que falta.

¿Cómo balanceas tus diferentes carreras creativas y cómo impactan tu forma de crear?

He tenido que aprender a tomar y dejar. Estuve por más de un año involucrado en el standup comedy y lo amo, pero lo solté porque para hacerte bueno hay que meterle muchas horas escribiendo y muchas horas de tarima. Todavía escribo cosas que digo "esto no es un dibujo, es un bit de standup" y lo dejo por ahí. Pero no se puede hacer todo.

También aprendí a la mala que hay que dormir, porque por mucho tiempo abusé de mi cuerpo con sesiones de trabajo larguísimas. Lo que hay que hacer es organizarse, poner fechas y cumplirlas. Porque además de todo lo profesional también hay que ser esposo, papá, hijo, amigo. Funciones que me encantan y que les dedico su tiempo.

El standup no fue un fracaso. Fue una decisión. Hay una diferencia grande entre las dos cosas. Poteleche entiende que hacer algo bien tiene un precio en tiempo y dedicación, y prefiere soltar lo que no puede sostener con esa exigencia antes que hacerlo a medias.

¿Tienes algún evento, exposición o lanzamiento próximo?

Acabamos de empezar mi esposa y yo una residencia como DJs los miércoles en Odile. También estaré participando como todos los años con una charla en el pabellón del comic de la feria del libro. Hay otros proyectos que me tienen muy emocionado pero que todavía tengo que esperar para comunicar. Vienen más talleres y eventos.

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La Lista

Poteleche escucha como mezcla: variado, divertido, que te haga sentir bien de una forma u otra. Esta mañana mandó "Pudiera Ser" de Anthony Ríos a un grupo de WhatsApp. Esta semana también está compartiendo "Frozen Charlotte" de Jack White y "Network" de Bad Nerves. Hay demasiada música para encasillarse en una sola cosa.

"Este es un momento de mucho miedo en el mundo creativo y artístico con la Inteligenica Artificial y todo lo que trae, pero a mi me parece que es el momento perfecto para crear de la manera más humana e imperfecta posible"

- Poteleche