Stone Sour - La otra cara de Corey Taylor
Corey Taylor es conocido por Slipknot. Stone Sour es la razón por la que también puede escribir una balada y hacerla funcionar. Mismo hombre, sonido diferente, igual de serio.
Origen e historia
Stone Sour no nació como proyecto secundario. Nació antes que Slipknot.
Corey Taylor y el guitarrista James Root formaron Stone Sour en Des Moines, Iowa, a finales de los ochenta. Pero cuando Slipknot explotó a nivel global a principios de los 2000, Stone Sour quedó en pausa. No desapareció; quedó en espera.
En 2002, con Slipknot en su punto más alto, Corey decidió retomar la banda. Sacaron su álbum debut homónimo ese mismo año y el mensaje fue claro desde el principio: esto no es Slipknot con diferente nombre. Esto es otra cosa.
La alineación que grabó la mayor parte del catálogo clásico incluyó a Taylor en voz, Root en guitarra, Josh Rand en guitarra, Shawn Economaki en bajo y Roy Mayorga en batería. Con esa formación grabaron lo que muchos consideran sus mejores discos.
Influencias
Stone Sour no esconde de dónde viene. Puedes escuchar a Alice in Chains en las armonías vocales, a Metallica en la estructura de los riffs, a Soundgarden en la dinámica entre lo pesado y lo melódico. Hay mucho de la escena de Seattle de los noventa en su ADN.
Pero también hay influencias más directas del hard rock clásico; Dio, Black Sabbath, incluso algo de melodía pop en ciertos momentos que los aleja del metal puro. Eso es precisamente lo que les permitió llegar a un público más amplio sin que la gente que venía del metal los mirara raro.
Corey Taylor ha sido siempre honesto sobre sus referencias. No intenta sonar más underground de lo que es. Eso se nota en la música.
El sonido
Si escuchas Come What(ever) May del 2006, que es probablemente el disco donde más claramente definieron su identidad, lo que encuentras es hard rock directo. Riffs que entran fácil, estribillos que se quedan pegados, y la voz de Corey haciendo lo que mejor sabe hacer: moverse entre el peso y la melodía sin que ninguno de los dos sufra.
No es música que te exija nada. Y eso no es una crítica; es una descripción. Stone Sour decidió desde el principio que querían ser accesibles. Que cualquiera pudiera entrar. Y lo lograron sin sonar vacíos.
Audio Secrecy del 2010 fue un paso más oscuro, más atmosférico. Y el proyecto doble House of Gold & Bones - Parte 1 en 2012, Parte 2 en 2013 - fue su apuesta más ambiciosa: un álbum conceptual que dividió opiniones pero que mostró que la banda tenía más que decir de lo que la gente asumía.
El último disco hasta ahora, Hydrograd del 2017, volvió al hard rock más directo. Algunos lo vieron como un retroceso. Otros como un regreso a lo que mejor les funciona. Probablemente las dos cosas son ciertas.
Impacto en la industria
Stone Sour demostró algo que no siempre se reconoce: que puedes estar en una banda extrema y también querer hacer música que llegue más lejos. Corey Taylor nunca pidió permiso para eso.
En un momento en que el rock alternativo y el metal estaban muy separados culturalmente, Stone Sour funcionó como puente. Gente que nunca iba a escuchar Slipknot escuchó Stone Sour. Y algunos de esos terminaron explorando más. Eso tiene valor.
También pusieron a Des Moines en el mapa de una manera diferente. No como la ciudad de la máscara y el overol; sino como un lugar donde podía nacer un rock con más capas de lo que la gente esperaba.
Comercialmente les fue bien. Varios discos de platino, tours grandes, presencia constante en radio rock. No son una banda de culto; son una banda que funcionó dentro del sistema sin perder su identidad original. Eso es más difícil de lograr de lo que parece.
¿Qué está pasando?
Desde Hydrograd en 2017, Stone Sour ha estado en silencio. Corey Taylor ha estado ocupado: sacó un disco solista, CMFT, en 2020 y Slipknot sigue activo. James Root también ha estado enfocado en Slipknot.
No hay anuncio oficial de un nuevo disco de Stone Sour. Tampoco hay un anuncio de que la banda terminó. Corey hablo en un podcast en Agosto del 2020 de como la banda habia recorrido su camino hasta el momento y que cada quien estaba haciendo lo suyo, lo que deja la banda en una pausa indefinida.
Si vas a entrar al catálogo ahora mismo, empieza por Come What(ever) May. Si quieres algo más reciente, Hydrograd tiene canciones que aguantan bien. Y si tienes tiempo y ganas, el proyecto House of Gold & Bones merece una escucha completa; es el disco donde más se arriesgaron.
Stone Sour es la prueba de que Corey Taylor no necesita la máscara para que la gente lo escuche. Eso ya dice bastante.
#StayRAD