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Aniversario: The Prodigy - The Fat of the Land (29 años)

Bandas como Rage Against the Machine o Nine Inch Nails ya mezclaban géneros, pero lo hacían desde el rock hacia afuera. The Prodigy lo hizo desde la electrónica hacia adentro.

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Aniversario: The Prodigy - The Fat of the Land (29 años)

Origen e historia

The Fat of the Land salió el 30 de junio de 1997. Para ese momento, The Prodigy ya no era una banda desconocida - Music for the Jilted Generation (1994) los había puesto en el mapa; pero nadie estaba preparado para lo que venía.

Liam Howlett pasó casi tres años trabajando en este disco. No había prisa, no había presión de sello discográfico apurando entregas. Había intención. Y se nota.

Cuando salió, debutó en el número uno en el Reino Unido y en los Estados Unidos al mismo tiempo. Eso no lo hacía cualquier banda electrónica en 1997. Eso no lo hacía casi nadie.

Influencias

Howlett venía del rave y el breakbeat, pero escuchaba punk, hip-hop y metal. Eso no es un dato menor. The Fat of the Land suena exactamente como alguien que creció con todo eso junto y decidió no elegir.

Keith Flint y Maxim no eran vocalistas en el sentido tradicional. Eran presencias. La energía que traían encima venía directamente de la cultura rave británica, pero también del punk; esa actitud de que no te importa si le gustas a todo el mundo.

El disco también tiene mucho del hip-hop de los noventa en cómo maneja los samples y los loops. No es accidental. Howlett sabía exactamente lo que estaba haciendo.

El sonido

Lo que hace especial a este disco es que no hay guitarras, y aún así el público del rock lo adoptó completamente. Eso dice mucho.

Firestarter arranca el disco con un breakbeat que golpea como si fuera una banda de punk tocando en vivo. Breathe va todavía más pesado. Smack My Bitch Up; que generó toda la controversia que generó; es un track que no para, que no respira, que te lleva de principio a fin sin frenos.

Howlett construía con capas de sonido que se sentían físicas. No era música para escuchar sentado. Era música para sentir en el pecho.

Y en medio de todo eso, el disco tiene momentos más tranquilos que demuestran que había rango, que no era solo agresividad por agresividad. Narayan, por ejemplo, es completamente diferente al resto y funciona igual de bien.

Impacto

The Fat of the Land abrió una puerta que no se ha vuelto a cerrar. Después de este disco, la conversación sobre si la música electrónica podía ser tan visceral como el rock quedó zanjada.

Bandas como Rage Against the Machine o Nine Inch Nails ya mezclaban géneros, pero lo hacían desde el rock hacia afuera. The Prodigy lo hizo desde la electrónica hacia adentro. Esa diferencia importa.

Smack my Bitch Up, fue el tercer sencillo del disco y uno de los mas memorables, en la epoca de MTV el videoclip sin censura de esta canción solo podia ser transmitido despues de las 12 de la noche, la otra opción eran VHS bootlegs. Acá te dejamos un enlace al video original.

En el Caribe, y específicamente aquí en Santo Domingo, este disco llegó por la vía del rock alternativo. No fue un hit en las emisoras de merengue, obviamente. Pero si eras de los que escuchabas rock en los noventa, en algún momento te topaste con Firestarter y no lo pudiste ignorar.

29 años después, el disco no suena viejo. Suena como un documento de lo que puede pasar cuando alguien decide no seguir las reglas del género que supuestamente está haciendo.

Si nunca lo escuchaste completo, este es buen momento. Si ya lo conoces, dale otra vuelta. Sigue funcionando.

#StayRAD